Aramara es el nombre que, en la cultura wixárika, se refiere al mar como origen y memoria. El agua sostiene la vida porque fluye, conecta y transforma.
En una empresa, esa agua vital es el capital humano, cuando las personas están cuidadas, la cultura se fortalece y la organización puede sostenerse en el tiempo.
Aramara nace de esta comprensión: el bienestar no es un beneficio adicional, es una condición estructural para que una empresa viva.
